La Fundación de Ayuda Social de las Iglesias Cristianas (FASIC), fue fundada el 1º de abril de 1975, como continuadora del trabajo iniciado por la CONAR (Comité Nacional de Ayuda a Refugiados), en septiembre del año 1973.  Es una institución de carácter ecuménico, comprometida en la práctica cotidiana de los Derechos Humanos e inspirada en la perspectiva cristiana de liberación y dignidad de las personas. Se planteó su misión en una concepción ecuménica amplia, en la que participan no sólo miembros de diferentes Iglesias, sino también personas que expresan diferentes opciones en lo religioso.

La Dictadura Cívico-militar imperante en Chile, entre septiembre de 1973 y marzo de 1990, fue sancionada internacionalmente por haber utilizado el terrorismo de Estado, que afectó gravemente la garantía de las personas.

En este contexto surge FASIC, asumiendo la defensa de los Derechos Humanos de las personas más vulneradas, oprimidas y marginadas por el sistema represivo impuesto por la Dictadura.

Construyó su tarea con una concepción evangélica, enfatizando la realización de acciones que revistieron, muchas veces, el carácter de emergencia, con el fin de proteger la vida y la libertad. Sin perjuicio de lo anterior, desde su inicio se desarrollaron programas de promoción y defensa de los Derechos Humanos en los ámbitos legal, social y de salud mental.

Una de las primeras tareas humanitarias que cumplió FASIC se relaciona con chilenos que habían sido detenidos y encarcelados, a quienes se les permitía cambiar las penas de cárcel por las de extrañamiento, es decir, por exilio. “Estas tareas se fueron ampliando y enriqueciendo en el trabajo con los presos políticos, a los que se apoyó en las cárceles o se ayudó a salir del país, en la atención a sus familiares que los siguieron en el exilio; en el apoyo terapéutico a los que sufrieron tortura que les provocó no sólo daño físico sino también sicológico; en el apoyo a los hijos y familiares de los presos y de los detenidos desaparecidos; en el acompañamiento al lento, pero sostenido proceso de reorganización popular, y con el tiempo, el apoyo a los chilenos que volvían, “los retornados” y para los que salían de la cárcel, buscando alguna forma de reinserción social”[1].

Por los distintos programas implementados por la institución -de apoyo jurídico, de salud mental, de reinserción social, de becas de estudio, de proyectos laborales- pasaron cientos de personas que siempre encontraron apoyo, compresión y ayuda. “La acción de FASIC no hubiera sido posible sin la cooperación internacional, que no sólo financió gran parte de las actividades de la institución, sino que acogió a los chilenos que salieron al exilio”[2].

Uno de los primeros programas en implementarse se relaciona con la reubicación en otro país, para restablecer la seguridad, la vida laboral y familiar de las personas que sufrieron la represión. Es así que FASIC delimitó un área de migración con los siguientes programas:

  1. Programa de Conmutación de Penas: consistió en la asistencia jurídica y social a todas las personas condenadas por Tribunales Militares y su grupo familiar, que se acogieron al Decreto Supremo Nº 504, de 1975, del Ministerio de Justicia, sobre conmutación de penas privativas o restrictivas de libertad por extrañamiento.
  2. Programa de Reunificación Familiar y Refugiados: constituye la implementación de un convenio con el Alto Comisionado de las Naciones Unidas (UNHCR).
  3. Programa Médico Siquiátrico: En acción desde septiembre de 1977, enfrenta, mediante la recuperación y tratamiento, el daño siquiátrico producido en las personas que han sufrido las experiencias de detención, apremios físicos, desaparecimiento, o muerte de un familiar, entre otras formas represivas.
  4. Trabajo solidario poblacional, en la V Región, en la oficina de FASIC Valparaíso.
  5. Programa Desarrollo Poblacional Intracomunitario, en dos zonas Valparaíso y en la Zona Oriente de Santiago, en la Población Jaime Eyzaguirre. Estos requerimientos partieron originalmente vinculados a problemas de derechos vulnerables de personas y poco a poco se fueron proyectando a otras necesidades de los grupos de base.

El trabajo con los presos políticos fue importante en la institución. Desde un primer momento, los abogados y trabajadores sociales, tuvieron la posibilidad de ingresar a los recintos carcelarios, comienzan a visitarlos para conocer las necesidades y dificultades que enfrentaban, y desde 1977, las visitas se extienden a  presos políticos de regiones. Este programa llega atender a más de dos mil presos políticos.

Algunos de los servicios prestados son:

  1. Asesoría legal, para tramitar el Decreto Nº 504 e indulto.
  2. Visitas periódicas a los lugares de reclusión, por abogado y trabajadores sociales.
  3. Apoyo a talleres que funcionen en centros de reclusión.
  4. Ayudas materiales y de orientación en los problemas de salud, vivienda y subsistencia.
  5. Derivación de atención médica psiquiátrica, de familiares de presos políticos.

Esta atención se reforzó, entre los años 1983 y 1986, con un nuevo tipo de presos políticos, como consecuencia de la lucha social y política, en contra de la Dictadura Cívico-militar.

Las necesidades que se iban presentando en la urgencia de la defensa de los Derechos Humanos, dieron pie para iniciar diferentes programas, como fue el caso del Programa de Relegación, el cual se activó a partir de la promulgación del Decreto Ley Nº 3.168, dictado el 6 de febrero de 1980, que facultaba al Poder Ejecutivo para relegar, sin juicio previo, por un plazo de tres meses, a los más apartados lugares del territorio nacional. Es así que FASIC comienza a prestar ayuda a más de doscientos relegados, a nivel nacional.

En 1978, se inicia el Programa de Becas para atender a ex-presos políticos, sus hijos y esposas, a los familiares de detenidos desaparecidos y familiares de ejecutados políticos, todos aquéllos que habían sufrido los efectos directos de la represión y, por tanto, un fuerte deterioro en sus ingresos. Frente a esta realidad es que FASIC comienza a realizar aportes para estudios, manutención o pequeños emprendimientos. Este Programa se complementa con distintos tipos de becas, como las Becas Chile y Becas para retornados.

Misión institucional

FASIC, define su misión como la promoción y defensa de los Derechos Humanos Universales, inspirados en el compromiso cristiano por la libertad y la dignidad de las personas.

Su objetivo general es contribuir al fortalecimiento de la democracia, sobre la base de la promoción y defensa de los Derechos Humanos Universales.

Con este propósito se plantea, de acuerdo a las posibilidades institucionales, la consecuencia de los siguientes objetivos específicos.

  1. Promover y defender los Derechos Humanos básicos, económicos, sociales, culturales y ambientales, en el contexto de la democracia.
  2. Contribuir al mejoramiento de las condiciones y calidad de vida de las personas.
  3. Denunciar y reaccionar frente a transgresiones de los derechos básicos, sociales, económicos y culturales.
  4. Promover la educación de Derechos Humanos, a través del desarrollo de los programas y la acción institucional.
  5. Elaborar propuestas, para contribuir a modificar el marco jurídico de los programas y la acción institucional.
  6. Representar la voz ética y moral, en el tema de los Derechos Humanos, desde una postura de plena independencia.
  7. Preservar y difundir la memoria del pasado reciente del país, a las futuras generaciones.

Misión nuevo período

Con el advenimiento a la democracia, la misión institucional mantiene la orientación valórica y ecuménica, definida desde su fundación.

Los cambios sociales y políticos recientes, hicieron necesario redefinir los objetivos institucionales, para dar respuesta a los nuevos desafíos. En este contexto de avance del proceso democrático es necesario declarar que aún queda pendiente la tarea de verdad y justicia.

FASIC asume, como parte de su trabajo, el deber de evitar que en la sociedad chilena se materialice y legitime una política de impunidad. La significación de esta misión es innegable, desde el punto de los Derechos Humanos.

La solidez de una plena democracia pasa por descubrir la verdad de las violaciones cometidas bajo el régimen militar y enjuiciar a sus responsables. Su fortaleza moral reside en constituirse sobre las bases éticas humanistas y de igualdad ante la ley, impidiendo que se materialice la lógica perversa del olvido, como principio articulador de consenso y estabilidad.

La MISION, trayectoria y reconocimiento de FASIC en la promoción y defensa de los Derechos Humanos, le confiere una responsabilidad moral e institucional en la construcción de una sociedad más justa.

Otro elemento del contexto social, se encuentra en el impacto generado en materia de Derechos Humanos, por la aplicación del nuevo modelo de desarrollo impuesto por el régimen militar, reflejado en la profundización de la brecha en materia de equidad social y pobreza.

Es por eso que FASIC, en la década de los noventa, planteó el desarrollo de programas y acciones que enfrenten las desigualdades inherentes al modelo de desarrollo económico y para asumir la promoción y defensa de los Derechos Humanos de los sectores discriminados, vulnerables y pauperizados.

Por lo tanto, para FASIC, el tema de Derechos Humanos no es sólo un problema de los regímenes autoritarios, sino también un tema permanente en las nuevas democracias y modelos de desarrollo. Los Derechos Humanos se universalizan y se transforman en una meta programática, que incluye los derechos económicos, sociales, culturales y ambientales.

FASIC, al estar comprometida con la práctica cotidiana de los Derechos Humanos, a lo largo de su existencia, ha implementado diferentes programas de intervención social, basados en criterios de sustentabilidad y autogestión.

En la Área de Desarrollo y Capacitación de los Derechos Humanos, su tarea se enfocó en temáticas relacionadas con la prevención del VIH/SIDA, de las drogas y de la resolución no violenta de conflictos. En el ámbito escolar, se  realizaron actividades de difusión, sensibilización y formación. A nivel poblacional, se trabajó con organizaciones sociales, promoviendo su participación y vinculación con redes sociales.

El Presente

En la actualidad, FASIC ha centrado su quehacer en dos líneas de acción: Migraciones y  la Conservación del Patrimonio Documental, producido y recopilado por la institución  desde su fundación.

El Programa de Fortalecimiento de los Mecanismos de Protección de los Derechos Humanos de los Solicitantes de Refugio y Refugiados, que se realiza en la Región Metropolitana y en las Regiones de Arica y Parinacota y de Tarapacá, se propone como objetivo propiciar un escenario de aceptación y de no discriminación hacia la población refugiada, a través de iniciativas de promoción y sensibilización de los Derechos Humanos.

El registro sistemático de la asistencia proporcionada a las víctimas y a sus familiares, durante la Dictadura, constituyen la base del patrimonio documental de la institución, el que fue reconocido por la UNESCO, en Agosto del 2003, como Registro de la Memoria del Mundo. Este corpus documental está a disposición de la comunidad -nacional e internacional- a través del Archivo y Centro de Documentación de FASIC. Consta de cuatrocientos metros lineales, 37 Series documentales, una Biblioteca con más de seis mil setecientos libros, administrada bajo el sistema OpenBiblio y una Hemeroteca con más de cuarenta y cuatro metros lineales. El soporte técnico de este Archivo tiene una Base de Datos construida bajo el sistema ICA-ATOM, que es una aplicación para la descripción archivística, localizada en la red y que cumple con estándares del Consejo Internacional de Archivos.

40 años en la Defensa y Promoción de los Derechos Humanos

 Ya han pasado cuatro décadas desde que un pequeño grupo de trabajo que, por iniciativa del Obispo Luterano Helmut Frenz, dio origen a FASIC, con un Directorio formado por Pastores y Obispos de diferentes Iglesias. Este gran paso, lleno de compromiso y decisión, es que hoy celebramos 40 años. Muchas historias podemos contar, pero el gran aporte de la institución a la sociedad, sin duda, se basa en el compromiso y en la defensa de los Derechos Humanos de las personas, durante el terrorismo de Estado, que se impuso en Chile. En ese período, FASIC acogió, escuchó y asistió a miles de personas, en distintos programas, convirtiéndose en un referente nacional e internacional en la lucha por la defensa de los Derechos Humanos. Hoy, nos sentimos orgullosos de haber cumplido aquella misión.

Asimismo, a lo largo de los años, tuvimos la capacidad de  recopilar gran parte de los documentos que la Institución produjo. El resultado de esta compilación, se materializó en el Archivo y Centro de Documentación, el cual se convierte en un espacio de resguardo de memorias de un Chile que no debemos de olvidar.

El trabajo con refugiados que hemos emprendido en el último tiempo, ha reforzado el compromiso que asumimos en los primeros años, como fue la asistencia de personas migrantes, exiliadas, retornadas y refugiadas en de Chile. La realidad que enfrentan los refugiados migrantes es asumida hoy por FASIC, brindándoles orientación, atención social, psicológica y jurídica a refugiados y a solicitantes de asilo. Además, acompaña en la inserción e integración a la sociedad chilena, a los que ya cuentan con el estatus de refugiados. Para desarrollar esta labor ha establecido convenios de colaboración, con organismos gubernamentales, internacionales, de la sociedad civil y académica.

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Extractos del documental “Historias de Esperanza” (1990) de Rodrigo Moreno sobre FASIC
[1] Mario Garcés-Nancy Nicholls. Para una Historia de los DD.HH en Chile, Historia Institucional de la Fundación de Ayuda Social de las Iglesias Cristianas, 1975-1991, Ediciones LOM 2005. P. 13.

[2] Ibídem. P. 15.